Sentimentos de Bolso
Percebi que preciso escrever, senão tudo o que sou agora se perderá e tudo o que serei no futuro não terá valor.
terça-feira, 8 de janeiro de 2013
sexta-feira, 26 de outubro de 2012
Tu tipo iPersonic: El Idealista Soñador
El idealista soñador es muy prudente y por tanto a menudo parece tímido
y reservado para los demás. Comparte su rica vida emocional y sus
apasionadas convicciones con tan sólo unas pocas personas. Pero uno
puede confundirse profundamente si lo juzga como reservado y frío.
Tiene una marcada escala interior de valores y unos principios claros y
honrados por los que está dispuesto a sacrificarse. Siempre pone mucho
esmero en tratar de mejorar el mundo. Puede ser muy considerado con los
demás y hace mucho por ayudarlos y defenderlos. Es una persona
preocupada, atenta y generosa con el prójimo. Si su entusiasmo por algo
o alguien se ve amenazado, puede convertirse en un luchador incansable.Como en el trabajo, el idealista soñador es servicial y leal como amigo y como pareja, una persona honrada. Las obligaciones son absolutamente sagradas para él. Los sentimientos de los demás son importantes para él y le encanta hacer feliz a otra gente. Se siente satisfecho con un pequeño círculo de amigos; sus necesidades de contacto social no son muy marcadas y además necesita bastante tiempo para sí mismo. Las pequeñas conversaciones superfluas no son para él. Si alguien desea ser su amigo o tener una relación con él, debe estar dispuesto a compartir su visión del mundo y estar deseoso de participar en profundas discusiones. Si se consigue, será recompensado con una relación excepcionalmente intensa y enriquecedora. Debido a sus grandes exigencias consigo mismo y con los demás, este tipo de personalidad tiende a veces a sobrecargar la relación con románticas y utópicas ideas hasta un punto en el que su pareja se siente sobrepasado o inferior. El idealista soñador no se enamora hasta las trancas pero si se enamora lo hace con la intención de que sea eternamente.
Tu tipología pertenece al grupo de los Idealistas. Prefieres por tanto un entorno laboral tranquilo en el que puedas dedicarte intensivamente a tus tareas sin ser interrumpido con frecuencia por otras personas. Necesitas mucho tiempo para elaborar y desarrollar tus pensamientos, documentarlos antes de dar forma a tus ideas. Por ello te resulta agradable contar con un cierto orden y estructura, ya que ello te asegura que puedes desarrollar un paso detrás del otro, sin tener que hacer malabarismos atendiendo varias tareas a la vez – esto se desagrada profundamente, puesto que para ti es muy importante profundizar en las cosas. Dispones de una muy alta capacidad de concentración y a veces te metes tanto en lo que haces que puedes llegar a olvidarte de todo lo que te rodea – incluso de comer o beber.
A pesar de ello también trabajas bien con otras personas, ya que te adaptas fácilmente, te comprometes y estás por la armonía y la cooperación. No obstante, deberías evitar entornos en los que es necesario imponerse a los demás, en los que existe una dura lucha de poder y donde la confrontación directa está a la orden del día. Para poder realizarte completamente, necesitas un entorno lo más libre posible de tensiones. Si no es así, sufres rápidamente, ya que te tomas la crítica y las respuestas negativas como algo muy personal. Te sienta bien la posibilidad de intercambiar con personas que tú valoras y cuyas capacidades respetas, aunque en este caso tu consigna es: menos es más – mejor sólo un par de compañeros escogidos con los que, de verdad, te sientes identificado y en la misma longitud de onda. ¡Lo mejor y cuando te sientes en tu salsa es cuando compartís los mismos ideales y las mismas altas metas y podéis luchar juntos por una buena causa! Si esto no se da, es mejor que sigas trabajando solo, pues perteneces al grupo de tipologías que pueden hacerlo perfectamente y que no necesariamente dependen de los demás para lograr buenos resultados.
Tus habilidades y capacidades especiales te predisponen para todas las áreas de trabajo en las que se requiere dominio de conceptos, capacidad para la resolución de problemas y para el desarrollo de nuevas ideas. Eres muy creativo, ves con facilidad más allá y eres capaz de ir por caminos originales en los que, antes que tú, nadie había pensado. Conservas la visión global de forma soberana, incluso, en situaciones complejas y frente a planteamientos difíciles, pues eres bueno captando el conjunto de forma intuitiva y deduciendo posibilidades de mejora y potenciales de evolución y desarrollo.
quinta-feira, 6 de setembro de 2012
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
quarta-feira, 15 de agosto de 2012
O verbo
O verbo ler não suporta o imperativo. Aversão que partilha com alguns outros: o verbo "amar"... o verbo "sonhar"...
PENNAC, Daniel. Como um Romance.
PENNAC, Daniel. Como um Romance.
segunda-feira, 18 de junho de 2012
Tem dias que eu fico
pensando na vida
e sinceramente
não vejo saída.
Como é, por exemplo
que dá pra entender
a gente mal nasce
começa a morrer.
Depois da chegada
vem sempre a partida
porque não há nada
sem separação.
Sei lá, sei lá
a vida é uma grande ilusão.
Sei lá, sei lá
só sei que ela está com a razão.
A gente nem sabe
que males se apronta
fazendo de conta
fingindo esquecer.
Que nada renasce
antes que se acabe
e o sol que desponta
tem que anoitecer.
De nada adianta
ficar-se de fora
a hora do sim
é um descuido do não.
Sei lá, sei lá
só sei que é preciso paixão.
Sei lá, sei lá
a vida tem sempre razão.
(Sei lá ... a vida tem sempre razão
de Vinicius de Moraes e Toquinho)
pensando na vida
e sinceramente
não vejo saída.
Como é, por exemplo
que dá pra entender
a gente mal nasce
começa a morrer.
Depois da chegada
vem sempre a partida
porque não há nada
sem separação.
Sei lá, sei lá
a vida é uma grande ilusão.
Sei lá, sei lá
só sei que ela está com a razão.
A gente nem sabe
que males se apronta
fazendo de conta
fingindo esquecer.
Que nada renasce
antes que se acabe
e o sol que desponta
tem que anoitecer.
De nada adianta
ficar-se de fora
a hora do sim
é um descuido do não.
Sei lá, sei lá
só sei que é preciso paixão.
Sei lá, sei lá
a vida tem sempre razão.
(Sei lá ... a vida tem sempre razão
de Vinicius de Moraes e Toquinho)
terça-feira, 10 de janeiro de 2012
Ler devia ser proibido
Guiomar de Grammont
A pensar fundo na questão, eu diria que ler devia ser proibido.
Afinal de contas, ler faz muito mal às pessoas: acorda os homens para realidades impossíveis, tornando-os incapazes de suportar o mundo insosso e ordinário em que vivem. A leitura induz à loucura, desloca o homem do humilde lugar que lhe fora destinado no corpo social. Não me deixam mentir os exemplos de Don Quixote e Madame Bovary. O primeiro, coitado, de tanto ler aventuras de cavalheiros que jamais existiram meteu-se pelo mundo afora, a crer-se capaz de reformar o mundo, quilha de ossos que mal sustinha a si e ao pobre Rocinante. Quanto à pobre Emma Bovary, tomou-se esposa inútil para fofocas e bordados, perdendo-se em delírios sobre bailes e amores cortesãos.
Ler realmente não faz bem. A criança que lê pode se tornar um adulto perigoso, inconformado com os problemas do mundo, induzido a crer que tudo pode ser de outra forma. Afinal de contas, a leitura desenvolve um poder incontrolável. Liberta o homem excessivamente. Sem a leitura, ele morreria feliz, ignorante dos grilhões que o encerram. Sem a leitura, ainda, estaria mais afeito à realidade quotidiana, se dedicaria ao trabalho com afinco, sem procurar enriquecê-la com cabriolas da imaginação.
Sem ler, o homem jamais saberia a extensão do prazer. Não experimentaria nunca o sumo Bem de Aristóteles: o conhecer. Mas para que conhecer se, na maior parte dos casos, o que necessita é apenas executar ordens? Se o que deve, enfim, é fazer o que dele esperam e nada mais?
Ler pode provocar o inesperado. Pode fazer com que o homem crie atalhos para caminhos que devem, necessariamente, ser longos. Ler pode gerar a invenção. Pode estimular a imaginação de forma a levar o ser humano além do que lhe é devido.
Além disso, os livros estimulam o sonho, a imaginação, a fantasia. Nos transportam a paraísos misteriosos, nos fazem enxergar unicórnios azuis e palácios de cristal. Nos fazem acreditar que a vida é mais do que um punhado de pó em movimento. Que há algo a descobrir. Há horizontes para além das montanhas, há estrelas por trás das nuvens. Estrelas jamais percebidas. É preciso desconfiar desse pendor para o absurdo que nos impede de aceitar nossas realidades cruas.
Não, não deem mais livros às escolas. Pais, não leiam para os seus filhos, pode levá-los a desenvolver esse gosto pela aventura e pela descoberta que fez do homem um animal diferente. Antes estivesse ainda a passear de quatro patas, sem noção de progresso e civilização, mas tampouco sem conhecer guerras, destruição, violência. Professores, não contem histórias, pode estimular uma curiosidade indesejável em seres que a vida destinou para a repetição e para o trabalho duro.
Ler pode ser um problema, pode gerar seres humanos conscientes demais dos seus direitos políticos em um mundo administrado, onde ser livre não passa de uma ficção sem nenhuma verossimilhança. Seria impossível controlar e organizar a sociedade se todos os seres humanos soubessem o que desejam. Se todos se pusessem a articular bem suas demandas, a fincar sua posição no mundo, a fazer dos discursos os instrumentos de conquista de sua liberdade.
O mundo já vai por um bom caminho. Cada vez mais as pessoas leem por razões utilitárias: para compreender formulários, contratos, bulas de remédio, projetos, manuais etc. Observem as filas, um dos pequenos cancros da civilização contemporânea. Bastaria um livro para que todos se vissem magicamente transportados para outras dimensões, menos incômodas. É esse o tapete mágico, o pó de pirlimpimpim, a máquina do tempo. Para o homem que lê, não há fronteiras, não há cortes, prisões tampouco. O que é mais subversivo do que a leitura?
É preciso compreender que ler para se enriquecer culturalmente ou para se divertir deve ser um privilégio concedido apenas a alguns, jamais àqueles que desenvolvem trabalhos práticos ou manuais. Seja em filas, em metrôs, ou no silêncio da alcova… Ler deve ser coisa rara, não para qualquer um.
Afinal de contas, a leitura é um poder, e o poder é para poucos.
Para obedecer não é preciso enxergar, o silêncio é a linguagem da submissão. Para executar ordens, a palavra é inútil.
Além disso, a leitura promove a comunicação de dores, alegrias, tantos outros sentimentos… A leitura é obscena. Expõe o íntimo, torna coletivo o individual e público, o secreto, o próprio. A leitura ameaça os indivíduos, porque os faz identificar sua história a outras histórias. Torna-os capazes de compreender e aceitar o mundo do Outro. Sim, a leitura devia ser proibida.
…
Ler pode tornar o homem perigosamente humano.
[In: PRADO, J. & CONDINI, P. (Orgs.). A formação do leitor: pontos de vista. Rio de Janeiro: Argus, 1999. pp.71-3]
Fonte: LÍNGUA E PALAVRAS
terça-feira, 22 de novembro de 2011
terça-feira, 4 de outubro de 2011
4o. Motivo da rosa
Não te aflijas com a pétala que voa:
também é ser, deixar de ser assim.
Rosas verá, só de cinzas franzida,
mortas, intactas pelo teu jardim.
Eu deixo aroma até nos meus espinhos
ao longe, o vento vai falando de mim.
E por perder-me é que vão me lembrando,
por desfolhar-me é que não tenho fim.
Cecília Meireles
também é ser, deixar de ser assim.
Rosas verá, só de cinzas franzida,
mortas, intactas pelo teu jardim.
Eu deixo aroma até nos meus espinhos
ao longe, o vento vai falando de mim.
E por perder-me é que vão me lembrando,
por desfolhar-me é que não tenho fim.
Cecília Meireles
terça-feira, 20 de setembro de 2011
Um tanto quanto comum
| Eu gosto do impossível, tenho medo do provável, dou risada do ridículo e choro porque tenho vontade, mas nem sempre tenho motivo. Tenho um sorriso confiante que as vezes não demonstra o tanto de insegurança por trás dele. Sou inconstante e talvez imprevisível. Não gosto de rotina. Eu amo de verdade aqueles pra quem eu digo isso, e me irrito de forma inexplicável quando não botam fé nas minhas palavras. Nem sempre coloco em prática aquilo que eu julgo certo. São poucas as pessoas pra quem eu me explico... Lispector |
segunda-feira, 19 de setembro de 2011
Promessas
"Se tentam destruir-me zombando da minha féE até tramam contra mim
Querem entulhar meus poços
Querem frustrar meus sonhos e me fazer desistir
Mas quem vai apagar, o selo que há em mim
A marca da promessa, que Ele me fez
E quem vai me impedir, se decidido estou,
Pois quem me prometeu é fiel pra cumprir
A marca da promessa, que Ele me fez
E quem vai me impedir, se decidido estou,
Pois quem me prometeu é fiel pra cumprir
O meu Deus nunca falhará, eu sei que chegará minha vez
Minha sorte Ele mudará, diante dos meus olhos."
Minha sorte Ele mudará, diante dos meus olhos."
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