13- Poder tocar el control remoto alguna vez.
21- Comprar compulsivamente sin preguntar los precios, llevar cada prenda en varios colores y, cuando llegás a tu casa, desparramar todo sobre la cama para mirarlo.
27- Dejar de perder la lima de uñas, la pincita de depilar y el alicate una vez por semana.
27- Dejar de perder la lima de uñas, la pincita de depilar y el alicate una vez por semana.
34- Saber a dónde van a morir las tapas de los tupperwares.
36- Que tu pelo se mueva como en la publicidad de “Pantene“.
37- Que tu pareja no se parezca a la de tus padres.
38- Poder detectar qué zapatos te van a mutilar los dedos antes de comprarlos.
40- Cuando tenés una cita: que si el hombre resulta ser un imbécil, te reintegre el dinero que invertiste en peluquería y vestimenta.
44- Que los poros finalmente se cierren, que las estrías se borren, que las puntas del pelo se regeneren, que la celulitis se alise, que los brazos se tonifiquen, que la panza se endurezca y que la cola se levante sin hacer demasiado esfuerzo.
49- Volver a ser soltera.
El cómic, Maitena.